miércoles, 21 de enero de 2015

RELACIÓN DE ERMITAS EXISTENTES EN MADRIDEJOS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

La existencia de personas involucradas en el estudio y recopilación de datos sobre Madridejos y sus gentes a lo largo de la historia  ha hecho posible que conozcamos detalles sobre la vida de nuestros antepasados que, de otro modo, se hubiesen perdido.

En 1879, nacía Francisco Ortega Gallego, conocido como el “Guarda Mayor”. Hombre curioso y amante de su pueblo, dejó escritos relacionados con Madridejos, sus gentes y los sucesos que le tocó vivir. En este mismo blog, ya publicamos una visión suya de lo que significó la inundación de Consuegra vista desde Madridejos.

(Detalle de la fachada de la Ermita del Cristo)


Ahora transcribimos otro  escrito suyo sobre las ermitas que había en los primeros años del siglo XX en Madridejos.  En él  observamos que hace menos de un siglo todavía eran visibles en nuestro pueblo ermitas que hoy, en el siglo XXI,  han desaparecido  no sólo físicamente sino también de nuestro recuerdo.  Gracias a este valioso testimonio podemos situar en nuestros días lugares como: San Bartolomé, Santiago,  santa Ana, la ermita de la Venta y alguno  de las Hospitales que tenía Madridejos entre otros.  

“El que suscribe Francisco Ortega Gallego, vecino de esta citada villa nacido en ella el día 24 de julio de 1879, en la casa número cinco de la calle Virgen de Gracia, hijo de Tomás Ortega Gutiérrez y de María Gallego y Romero, habiéndole facilitado los datos que a continuación se expresa y sigue así…”

Las dos iglesias parroquiales estaban encomendadas a dos frailes de la Orden de San Juan, con títulos de priores, que en el día continúan en el mismo modo, conservándose las siete ermitas hasta hoy con las advocaciones siguientes:

-La primera del Glorioso Mártir  San Sebastián, a quien tributan sus vecinos de inmemorial tiempo, como a sus patriotas de sitio, unos sentidos cultos en su mismo día, con misa cantada, sermón y vísperas, asistiendo a todo ambas parroquias en procesión, con todo el clero, cruz y estandartes, guardando la vigilia y precepto por voto de villa, en acción de gracia, por haberse librado este pueblo por su intercesión de una peste que les acudió y le aniquilaba este  Priorato

--Otra de san Bartolomé, se halla situada en el carril de la Espetera a la derecha, antes de llegar al camino de Turleque,  en el sitio que hoy ocupan las eras de los Suárez.

-Otra de Santiago, hoy está hecha casa y huerta, propiedad de Eusebio Rodríguez Camuñas, en el camino que de esta población sale para Yébenes.

- A mano derecha lindando con el camino, otra de Santa María Magdalena, en ella y en su atrio, enterraban lo cadáveres por falta de cementerio. Se hallaba esta ermita donde hoy se halla la Plaza de la Magdalena, con su pozo en medio, donde se une la calle de Toledo a la de las Monjas.

-Otra de Nuestra Señora de Alta Gracia, hoy conocida como san Antón.


 -Otra de Santa Ana, se hallaba esta ermita en el sito de su nombre con un carril que salía del Camino de Villafranca de los Caballeros a mano izquierda y llegaba a la misma ermita. Se hallan sus vestigios linde de la vereda de los Serranos. El año 1923, por orden del señor alcalde de esta villa D. Enrique Martínez Cañadilla, se mandó labrar este sitio, con el fin de extinguir el mal terreno que dejó la plaga de langosta el año anterior, agrupando este sitio a la finca colindante que llega por orilla a la citada vereda al camino de Villafranca.

-La Caridad, donde se veneran las milagrosas imágenes del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora de los Dolores.

-Un Humilladero con su crucifijo llamado de san Miguel.


-Dos Calvarios.

-Tres casas hospitales, titulados de la Misericordia, Asunción y Natividad de Nuestra Señora. La primera estaba donde termina la calle del Santo mano derecha. La segunda en la casa que hoy tiene le hombre de Beneficencia junto a la capilla de Virgen de Agosto, y el tercero a la izquierda de la carretera que sale para Consuegra frente donde se está construyendo el edificio para el instituto (se refiere al antiguo instituto Garcilaso de la Vegas, hoy colegio del mismo nombre)  y habiéndose aumentado los establecimientos piadosos a proporción que el pueblo iba creciendo en vecindario, construyó una suntuosa ermita que se lo principio a sus obras el 23 de agosto del año 1610, a extramuros de la población, vista de las alamedas, donde se venera y adora con el mayor ardor a la peregrina imagen del Santísimo  Cristo  crucificado del Prado en quien hallan alivio todos sus devotos, en todas sus necesidades, como lo publican infinidad de justificantes pendientes en sus paredes.

-Otra ermita en el sitio de la Cañada de la Higuera a distancia de once millas de la población, inmediata a la Venta que con facultad real construyó D. José de Pando y Galiano. Vecino de esta villa, en el camino que desde la Corte baja a los cuatro reinos de Andalucía para los pasajeros.

-Tres conventos: uno destinado para el culto de franciscanos, oriundos de la provincia seráfica de san José, su labor evangélica fue tan fecunda y eficaz que consiguieron elevar y propagar el espíritu religioso entre los fieles de un modo maravilloso. Siendo este templo uno de los mejores en construcción y solidez que tiene la población donde se venera una primorosa efigie de Nuestra Señora de la Concepción, imán de los corazones de todos los vecinos. El año 1769 se terminó de construir la parte del edificio adosado al templo, que hoy es escuela de niños y vivienda de maestros, destinado para capilla y oficinas de la orden tercera de penitenicia de nuestro padre san Francisco, donde sus hermanos hacen  sus ejercicios espirituales. Fue costeada a expensas de doña Úrsula  María Mayorga y Cervantes, viuda de don Cristóbal Díaz Gallego, personajes nobles, cuyo escudo de armas se halla grabado en puesta principal de la capilla.

    El convento de san Jacinto, orden de Predicadores. Su fundador lo fue el bendito y Estático padre Fray Melchor Cano y Priego, famoso en santidad milagrosa en su vida y muerte, y singular abogado en la felicidad en los partos, cuyo venerable cuerpo está en dicho convento con señas de incorrupción milagrosa desde le año 1607. Fue sobrino de celebérrimo héroe don fray Melchor Cano Tarraconense, famoso en el Concilio de Trento. Santa Teresa de Jesús en su carta XVI habla largamente de este bendito padre y refiriéndose a la fundación que hizo en Madridejos y a su permanecia en dicho convento:  “Oh qué espíritu y qué alma tiene Dios allí, yo le dije: que de haber muchos espíritus como el suyo en la Orden que puedan hacer los monasterios contemplativos”. Se venera en este convento con mucha devoción y ternura la milagrosa imagen de Nuestra Señora del Rosario, teniéndose por tradición que su escultor fue más que persona humana por su singular hermosura, pues sostuvo y resistió con el milagroso padre fray Melchor Cano, sobre que tenía esta divina imagen en la mejilla izquierda en la parte baja de un lunar que completaba lo natural de la imagen.

    El otro convento es de santa Ana, orden de santa Clara, Recoletas Descalzas, de ejemplarísima vida y costumbres, tenido y representado así en su provincia de Castilla, como en toda La Mancha por uno de los más exactos en el cumplimiento de su instituto. Fue fundado este convento en el año 1665. Los patronos donantes eran descendientes de la más distinguida nobleza, como lo prueba el escudo existente en la fachada del edificio y se llamaba don Francisco Gallego, capitán del ejército español, y doña María Vázquez de Neira.  Las monjas fundadoras vinieron del convento de san José de Alcázar de San Juan, según  consta en el acta levanta por el notario don Juan de Celada y conservada en el convento”.